La mayoría de las consultoras privadas que relevan índices de precios al consumidor coinciden en que la inflación se incrementó notablemente en los últimos dos años en la Argentina. Pero, ¿cuánto tuvo que ver en este escenario de precios elevados la reforma de la Carta Orgánica del Banco? Un informe que elaboraron las economistas de la UNT, Virginia Jerez y Sonia Ríos Avellaneda, aborda los mecanismo mediante los cuales el Estado nacional accede a crédito de la autoridad monetaria para financiar el gasto público e influir en el aumento del costo de vida.
El estudio precisa que el 22 de marzo de 2012 se sancionó la Ley 26.739, que el Poder Ejecutivo promulgó cinco días después, con el propósito de modificar la Carta Orgánica de la autoridad monetaria (Ley 24.144) y la Ley de Convertibilidad (ley 23.928). Entre los artículos más polémicos de aquella nueva ley se encuentra el número 11, que sustituye al artículo 20 de la Ley 24.144.
“Mediante este artículo, el Banco Central de la República Argentina puede otorgar, con carácter excepcional, y si la situación o las perspectivas de la economía nacional o internacional lo justifican, adelantos transitorios al Poder Ejecutivo por una suma adicional equivalente a, como máximo, el 10% de los recursos en efectivo que el Estado nacional haya obtenido en los últimos doce meses”, explican las economistas.
Esta excepcionalidad requerida por la ley -afirman las especialistas- es subjetiva y permite al Gobierno acceder a financiamiento por montos mayores a los debidos, y a una tasa de interés menor que la del mercado financiero. El estudio remarca, además, que “la conducta de los adelantos transitorios es elocuente”. “Previo a la reforma de marzo de 2012, los adelantos transitorios no superaban el límite establecido por la Carta Orgánica del Banco Central. Pero desde agosto de 2012, cinco meses después de la sancionada la nueva ley, los adelantos de fondos registraron una escalada que no hubiese sido posible sin la reforma. El comportamiento es marcadamente creciente y se acerca, en los últimos meses de este año, al nuevo límite”, subraya el estudio.
Vinculaciones
En su reporte, Jerez y Ríos Avellaneda relacionan las facultades que el Gobierno nacional tuvo para acceder a financiamiento crediticio del Banco Central para sostener el gasto público mediante la emisión de moneda, e influir en el desarrollo de la inflación. Las economistas aseguran que “es inevitable” vincular la aceleración de la tasa de inflación registrada en los últimos meses en la economía nacional con la reforma de la Carta Orgánico del Banco Central, sancionada en marzo de 2012.
“Este cambio le permitió al Gobierno financiar un gasto público que parece descontrolado. Un somero análisis de los componentes de la base monetaria indican que la participación del sector público fue creciendo a partir del tercer trimestre de 2011. En otras palabras, es evidente que la emisión para financiar el déficit fiscal generado por el creciente gasto público acelera la tasa de inflación”, argumentan las autoras, que presentaron su informe como Tesis de Graduación en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT.
Jerez y Ríos Avellaneda advierten que, a lo largo de la historia del país, ha sido posible verificar que distintas instituciones que debían ser independientes eran modificadas con el propósito de servir al poder político, “sin medir las consecuencias sobre las distintas variables económicas”.
La Ley 26.739, que modificó la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina es sólo un ejemplo más de ello, ya que el la entidad monetaria le otorga crédito al Gobierno nacional por un monto que sólo es posible justificar en casos de excepcionalidad. Esto, claramente no se cumple”, concluye el informe.